Cómo las marcas de comercio electrónico hacen que su cadena de suministro sea más sostenible.

Los consumidores prestan cada vez más atención a la sostenibilidad de la cadena de suministro que hay detrás de sus compras en línea. El exceso de embalaje, las distancias de transporte innecesariamente largas y los balances de CO₂ poco transparentes tienen un impacto negativo en la percepción de la marca. Por ello, para las marcas de comercio electrónico, la gestión sostenible de los pedidos se está convirtiendo cada vez más en un auténtico factor diferenciador frente a la competencia, y ya no es solo un argumento adicional interesante en el ámbito del marketing.
Un factor clave es la elección del embalaje: las soluciones de embalaje reducidas, a medida y reciclables ahorran tanto material como volumen de transporte, tal y como se pueden aplicar, por ejemplo, en el marco de servicios personalizados de valor añadido. Asimismo, agrupar varios envíos dirigidos al mismo destinatario reduce los transportes individuales innecesarios. A la hora de elegir los proveedores de servicios de envío, también merece la pena considerar las opciones de envío con compensación de CO₂ o neutras desde el punto de vista climático, que muchos servicios de paquetería ofrecen ya en la actualidad.
Un aspecto que a menudo se pasa por alto es la gestión de las devoluciones: cada producto devuelto que no se vuelve a vender genera residuos innecesarios y desplazamientos de transporte adicionales. Un proceso de devoluciones bien diseñado comprueba minuciosamente los artículos devueltos, los reincorpora al ciclo de venta lo antes posible y minimiza así el desperdicio, un aspecto que a menudo se descuida a la hora de evaluar el propio balance de sostenibilidad.
Muchas marcas temen que unos procesos más sostenibles supongan automáticamente unos costes más elevados. Sin embargo, en la práctica se ha demostrado que reducir el embalaje no solo ahorra material, sino también gastos de envío, y que una gestión eficiente de las devoluciones reduce los desechos. Un buen socio de logística colabora activamente en la puesta en práctica de estas medidas sin aumentar innecesariamente los costes totales.